CORE, equilibrio y estabilidad

Como podemos mejorar estas tres características para incrementar nuestro rendimiento

Empecemos con las definiciones.

CORE: se conoce como el núcleo, la más importante o central parte de algo. En el cuerpo humano el CORE comprende la zona abdominal y lumbar.

Equilibrio: estado de inmovilidad de un cuerpo, sometido únicamente a la acción de la gravedad, que se mantiene en reposo sobre su base o punto de sustentación.

Estabilidad: Propiedad de un cuerpo de mantenerse en equilibrio estable o de volver a dicho estado tras sufrir una perturbación.

Estas dos definiciones son mucho más que esto cuando hacemos referencia a las mismas para hablar del cuerpo humano y todo lo que se refiere al movimiento, actividad física y deporte. En este sentido hay un abanico muy amplio de factores que intervienen en estos dos conceptos y que vamos a desglosar a continuación.

El Centro de Gravedad es el punto central del cuerpo desde el que controlamos la posición, el equilibrio y la estabilidad de toda la superficie del mismo. Situado a la altura del obligo y hasta la segunda vértebra del sacro y su función es básica tanto en la actividad física y el deporte como en la vida rutinaria puesto que se ve implicado en cualquier gesto técnico deportivo y acción que llevamos a cabo en el día a día.

Todos los músculos del cuerpo son responsables del equilibrio y la estabilidad de nuestro cuerpo pero hay una zona del cuerpo que absorbe gran parte de esta responsabilidad: la faja abdominal.

faja abdominal

Estos son los músculos implicados en toda la zona de la faja abdominal. Todos tienen una función concreta pero en este caso nos ocupa la función que tienen en común, dotar al centro de gravedad del cuerpo de equilibrio y estabilidad cuando este se ve alterado. Esta capacidad se ve alterada cuando esta musculatura sufre una hipotonía (falta de tonificación muscular), que le impide realizarla de una manera eficaz y puede provocar problemas a la hora de rectificar hasta un simple tropiezo o una pequeña caída.

Para dotar a la faja abdominal de fuerza y capacidad de estabilización hay que trabajar de manera constante y variada. Se puede hacer de manera general o enfocando el trabajo a una finalidad concreta como un deporte o la recuperación de una zona lesionada.

abdominales concentricos

Para trabajar esta zona hay que hacerlo de manera variada y dotando a la musculatura de estímulos diferentes ya sea con ejercicios que se basen en la repetición de un movimiento (contracciones concéntricas y excéntricas) o en mantener una determinada postura (contracciones isométricas).

ejercicio abdominal isométrico

También podemos trabajar añadiendo material que nos provoque ese desequilibrio que tiene que corregir constantemente el cuerpo para buscar esta estabilidad. En este caso trabajamos no solo la musculatura implicada en la faja abdominal sino que también buscamos que el resto de músculos trabajen al unísono para estabilizar todo el cuerpo.

   darle más inestabilidad al ejercicio

entrenamiento funcional

Este tipo de ejercicios nos permite también trabajar la propiocepción, que refuerza las articulaciones como tobillos y rodillas y las protege ante movimientos en falso y propios de deportes que ponen a prueba su estabilidad. Estos deportes son sobre todo los que implican acciones explosivas, de salto y con cambios de sentido y dirección constantes (fútbol, baloncesto, esquí, deportes de lucha, etc).

trabajo con fitball para lumbar

Queda clara entonces la importancia de este tipo de ejercicios para cualquier tipo de actividad tanto competitiva como a nivel de salud. ¿No nos imaginamos a grandes atletas y campeones del mundo y olímpicos sin equilibrio ni estabilidad, verdad?