Semillas de chía, cacao, diente de león… ¿Son la panacea dietética, un negocio de moda o simplemente productos saludables? En este artículo trataremos de conocer toda la verdad sobre estos superalimentos.

Cada vez es más habitual oír conversaciones en torno a los superalientos. En la sociedad de hoy en día se ha creado una realidad que ha impulsado una nueva generación nutricional: los llamados superalimentos.

Estos alimentos, exóticos y poco conocidos en España poseen propiedades nutricionales extra; podemos tenerlos en cuenta para mejorar nuestra dieta, prevenir enfermedades, ayudar en depuraciones y combatir el envejecimiento.

¿Nos encontramos ante medicinas capaces de curar y blindar contra posibles dolencias o es esta una tendencia pasajera y sin fundamento, producto del interés popular del mundo desarrollado por la dieta y la salud?

Hace años la comunidad científica denominó ingredientes funcionales a nutrientes que, sin aportar calorías, preservan la salud, como el aceite de oliva, los frutos secos o el pescado azul. De ahí viene el nombre de superalimento, pero este no goza de evidencia científica. Es cierto que son productos muy saludables, pero no curan: solo preservan la salud.

La mejor manera de aportar al organismo todo lo necesario es a través de una alimentación variada y rica en legumbres, frutas, verduras, frutos secos y cereales integrales, pero sin consumir en exclusiva un producto concreto ni excluyendo otros, como huevos o lácteos.

Mejores superalimentos:

  • Semillas de chía: favorece el funcionamiento de las neuronas y mejora la actividad cerebral. Se trata además de la mayor fuente de omega 3 que podemos obtener de la naturaleza.
  • Arándanos: Los arándanos conforman un potente antioxidante. Introducir este superalimento en nuestra dieta puede mejorar nuestra memoria, aprendizaje y las funciones cognitivas en general, gracias a un compuesto que contienen llamado flavonoides, que protegen de los radicales libres, que pueden dañar el tejido sano, así como disminuir la capacidad de nuestra memoria.
  • Calabaza: La calabaza es el alimento antioxidante por excelencia. Su contenido en ácido fólico puede ayudarnos a mantener nuestra mente despierta y ágil, mejorar nuestra memoria y también la velocidad a la que el cerebro procesa la información.
  • Cacao: El cacao, siempre consumido con moderación puede aportar un peso positivo a la salud de nuestro cerebro, ya que sus antioxidantes evitan el envejecimiento prematuro del organismo, ya que permite mejorar el flujo sanguíneo que llega al cerebro, lo que también favorece el mantenimiento de las habilidades cognitivas.
  • Quínoa: Es una de las mayores fuentes vegetales de proteínas y contiene vitaminas del complejo B, además de fósforo, hierro, magnesio y calcio.
  • Diente de león: son muy nutritivas y diuréticas. Además, aumentan la cantidad de glóbulos rojos en la sangre.
  • Alga espirulina: proporciona muchas proteínas de calidad más digeribles que las animales, vitaminas, minerales, ácidos grasos y enzimas.

Finalmente, los nutricionistas de Kinair120 aconsejan mantener una dieta equilibrada aplicando alimentos saludables e introducir los superalimentos en función de las necesidades alimenticias de cada uno.